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Propuestas de la Reforma Política
Sistema de elección presidencial por mayoría absoluta
Situación actual:
Nuestra Constitución vigente establece que el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos se elige de acuerdo al principio de mayoría relativa, es decir, gana aquel candidato que obtenga más votos en la elección, independientemente del porcentaje de la votación que representen. Sólo México y otros cuatro países en América Latina utilizan esta regla para elegir a su presidente.
Nuestro sistema electoral ha visto incrementado su nivel de competencia. Actualmente nadie tiene garantizado el respaldo de la mayoría, ni puede confiar en que su base de electores más fuerte (voto duro) sea suficiente para ganar una elección. Desde las elecciones presidenciales de 1988, los tres principales partidos políticos han ocupado el tercer lugar, los tres han quedado en segundo lugar y dos de ellos han ganado una elección.
La elección del Presidente y de los miembros del Congreso se realiza el mismo día. Los electores no pueden utilizar la información del resultado de una elección para decidir su voto en la otra. Se ha afirmado que en las últimas elecciones presidenciales “la sociedad ha ordenado un gobierno dividido”. Sin embargo, es imposible saber si el hecho de que el partido del Presidente no obtuviera la mayoría en el Congreso ha sido un resultado que los votantes planearan. Esto sólo sería cierto si supiéramos que la mayor parte de los ciudadanos votaron por un partido en la elección presidencial y por otro en la elección del Congreso.
Consecuencias:
Los resultados electorales no siempre reflejan las preferencias de los ciudadanos
- En un sistema de elecciones competitivas como el nuestro, es poco probable que un partido gane más del 50% de los votos, y que por lo tanto pueda afirmar que la mayoría de los electores respalda su proyecto de gobierno.
- Existe la posibilidad de que gane un proyecto de gobierno que la mayoría de la gente rechaza, si estos ciudadanos dispersan su voto entre otras alternativas.
- Para evitar lo anterior, es posible que algunos electores se vean obligados a elegir, entre los candidatos con posibilidad de ganar, al “menos malo”, y que por lo tanto no puedan expresar su preferencia real si ésta es a favor de un candidato con pocas posibilidades de ganar.
Resultados en la elección de Ejecutivo y el Legislativo que dificulta la cooperación entre Poderes
- Frecuentemente, el principio de mayoría relativa ocasiona que el partido del Presidente electo sea diferente al partido de la mayor parte del Congreso, y que la relación entre los poderes sea de poca cooperación y poco fructífera.
- Si el Presidente y el Congreso representan a partidos políticos con proyectos y plataformas opuestas, es difícil que impulsen una agenda de gobierno común. Las reformas que el país requiere pueden verse detenidas por la falta de consensos.
¿En qué consiste la propuesta?
Se propone que cuando en una primera ronda de elección presidencial ningún candidato obtenga más del 50% de la votación, los dos candidatos con el mayor número de sufragios participen en una segunda ronda.
Esta segunda ronda se realizaría de manera concurrente con la elección de los miembros del Congreso el segundo domingo agosto, cuatro semanas después de la primera, efectuada el primer domingo de julio. Para asegurar un adecuado desarrollo del proceso electoral, se propone que la instalación del Congreso se lleve a cabo el primero de octubre del año correspondiente.
Con este mecanismo se garantiza que el Presidente electo sea respaldado, en alguna de las dos votaciones, por una mayoría absoluta de los votos válidamente emitidos.
Ver artículos constitucionales que se modifican
¿Cuáles son sus beneficios?
- 1. El proyecto de gobierno del presidente electo tiene un claro respaldo mayoritario
Al ser electo por mayoría absoluta, queda más claro cuál es el proyecto de gobierno que respaldan los electores. Esto le da una mayor fuerza y legitimidad a las políticas implementadas por el nuevo gobierno
- Coaliciones de gobierno más estables
La segunda vuelta electoral permite que los partidos que no quedan entre los dos primeros busquen aliarse con alguno de ellos, fijando compromisos para que su plataforma política sea parte de la agenda de gobierno a cambio de su respaldo en el Congreso.
Las plataformas electorales de los dos candidatos que participen en la segunda ronda, serán más incluyentes y definirán claramente su postura en los temas más importantes para los ciudadanos.
- Mayor posibilidad de cooperación entre el Presidente y el Congreso
Al realizarse el mismo día las elecciones para el Ejecutivo y el Legislativo, se incrementa la posibilidad de que el partido que gane la Presidencia obtenga también un número importante de lugares en el Congreso, facilitando la cooperación entre poderes y el respaldo a un proyecto de gobierno común.
- Mayor poder de decisión para los ciudadanos
La segunda vuelta permite que los ciudadanos que apoyan a un partido minoritario no se sientan obligados a emitir un “voto útil”. Es decir, si ninguna de las opciones que encabezan la contienda electoral convence a un ciudadano, éste puede votar por un partido pequeño que después se alíe con alguno de los contendientes de la segunda ronda y que lleve al gobierno sus principales demandas.
Los ciudadanos podrán decidir si desean que el Presidente tenga o no la mayoría en el Congreso. Es decir, pueden utilizar la información de una elección para decidir su voto en la otra.
Más información
México es uno de los cinco países de América Latina que elige al Presidente de la República mediante un sistema de mayoría relativa.
Entre 1997 y 2005 la ley electoral de San Luis Potosí establecía la posibilidad de celebrar una segunda vuelta electoral en caso de que ningún partido obtuviera la mayoría o 45% de los votos con una diferencia de 15% sobre el segundo lugar.



